24.10.03

Ella dice busca tu luz: 

Hola Betty!
Me llamo ... y te leo desde que encontre un link en la weblog de Alicia, siempre me senti identificada(en parte) con ella y al leerte,tambien me siento un poquito contigo...
Siempre habia querido escribirte un email para contarte "mi problema" pero nunca pense que te fuera a interesar,pero quizas,esta vez, me sienta diferente y te cuente un poco por encima,para que veas que no estas sola y que hay gente como tu...(siento muchisimo la falta de acentos y demas,pero es que dentro de 5 minutos he de irme a clase)..bueno,pues...yo empece con la "tonteria" (como lo llamo yo) cuando tenia 13 años,durante 1 excursion del colegio,nos fuimos mas de 1 semana y por unas cosas u otras,empece a vomitar,primero porque estaba enferma,seguidamente empece a hacerlo a poroposito porque no me resultaba dificil porvocarme los vomitos, y asi, me sentia mejor al saber que podia epezar a adelgazar,estaba con is kilos,pero nada exagerado....ahora tengo 19 años,y sigo =, de mi familia nadie lo sabe,sigo oculta en esta farsa... algunos conocidos lo saben,pero nada con pelos y señales, y me sorprende muchisimo que ellos,la mayoria,tambien lo hagan "de vez en cuando"... hay dias en que el mundo se te viene a bajo,pero al dia siguiente puede estar tu luz...
Animo y te seguire escribiendo(si quieres) cuando tenga un poquillo mas de tiempo.
Muchos besos y busca la luz!

Gracias ...

22.10.03

Lo he hecho tres días seguidos. No vuelve a pasar, estaba en el buen camino y vuelvo a él. Prometido.

21.10.03

Gracias W.M.: 

"reina ni tu ni yo somos perfectas.. nadie lo es..
nadie dijo tampoco que empezar a estar 'bien' era facil ni q de repente ibas a dejar de vomitar y a quererte a ti misma...

una recaida.. una como otra cualquiera.. pero si cada día se espacian más.. algo hemos avanzado...

yo hoy estoy orgullosa de mí mísma.. he sido capaz de superar una crisis 'emocional' alimentandome correctamente, no he vomitado he desayunado, comido y cenado algo...

quizas eso sea un paso.. quizas a la siguiente vuelva.. ya te lo dije hace tiempo... yo no me siento mal haciendo esto.. simplemente.. es parte de mi.. pero como a los que más quiero les preocupa.. pues.. intento controlarlo.. solo para que no se preocupen...

venga chica animo!! la proxima temporada sin 'hacer gilipolleces' (como lo llama un amigo) sera más larga..

te sigo debiendo un link desde mi página..."

19.10.03

Otra vez... 

Hoy he vuelto a hacerlo. ¿Por qué? No lo sé me he intentado analizar y no he sacado ninguna conclusión, solo me he dirigido al baño y lo he hecho, me he quedado a gusto, ahora lo pienso y me duele, me arrepiento.

13.10.03

Sobre mí. Sobre Betty. 

Ahora como sano, estoy como obligandome a hacer dieta perpetua cuando me la salto, procuro comer ensalada. Intento quitarme la manía de pesarme a diario, intento que sea una vez a la semana, pero no lo puedo evitar, hay veces que creo que me he puesto como una foca, y voy a pesarme, pero eso me anima, veo que es mi cabeza, porque la báscula no se mueve.
Creo que hay gente que me provoca inseguridad, ciertos chicos, algunas amigas, algunos ambientes, pero lo voy superando. Me intento decir la suerte que tengo, hay muchas cosas por las que puedo llamar la atención y no por ser un saco de huesos. Antes las comidas, las dietas, las calorías, la ropa, estar delgada ... ocupaban el 70% del tiempo que estaba sola, es en lo único que pensaba, en eso y en chicos. ¿Por qué pensaba en chicos? necesidad de ser aceptada, "si estoy gorda no me quieren y si no me quieren es porque estoy gorda", eso es lo que pensaba, y resulta que no es cierto, cuando alguient e quiere no quiere tener a su lado una persona enferma llena de huesos, quiere tener una persona sana.
Tú puedes verte mejor, pero la gente te ve guapa si tienes un peso normal, no si parece que te vas a romper, o tienes ojeras, los pómulos marcados y solo se te ve nariz de lo delgada que te has quedado.

10.10.03

Marianne Apostolides 

Esta mujer sufrió de anorexia y de bulimia durante muchos años y se ha
dedicado a estudiar el tema con el apasionamiento y el interés propios de
quien ha sido parte del hecho y no un espectador. Sus teorías sobre las
causas de la anorexia son brillantes y presentan a una mujer que, a pesar de
vivir el infierno de los trastornos alimentarios, se graduó en La Sorbona y
construyó una vida exitosa tras entender y superar los problemas familiares
y las influencias culturales y vacíos personales que la orillaron hacia la
anorexia y luego hacia la bulimia. Aquí un resumen de su teoría:


- Los trastornos de la alimentación se producen cuando una persona necesita
encontrar la manera de funcionar en su mundo y no logra hacerlo de un modo
saludable. En lugar de cambiar su forma de relacionarse con ella misma y con
su entorno -su familia, sus amigos, su comunidad y su cultura- la persona se
vuelca en la comida, ello le permite olvidar, le proporciona una ilusión de
control, la protege de la vulnerabilidad. En lugar de escuchar las señales
de su cuerpo, crea reglas; se obsesiona con cifras y rutinas en vez de
confiar en la intuición y sentir y ser lo que es bueno para ella.


- No existe un gen que sea la causa de los trastornos de la alimentación, y
no hay una sola experiencia o presión cultural que obligue a nadie a
aferrarse a la anorexia o la bulimia. Sin embargo, hablando en términos más
generales, la biología y las experiencias de una persona -su naturaleza y su
educación- se pueden combinar para hacer de la manipulación comida-cuerpo el
estabilizador más efectivo.


- Nuestro ser físico se encuentra, en parte, predeterminado y nuestro ser
psicológico también. Cada persona nace con una tendencia que la lleva a
gravitar hacia ciertos estados emocionales: melancolía, depresión,
optimismo, obsesión, timidez, curiosidad, etcétera. Unas personas aceptan y
exploran esos estados emocionales; otras aprenden a manejarlos de una manera
saludable, y finalmente otras intentan suprimirlos a través de una manera
destructiva.
Muchos progenitores tienen problemas con la comida; a menudo hacen dietas,
comentan lo que pesan, y siguen escrupulosamente las instrucciones de alguna
organización para personas con problemas de peso. Con su comportamiento
envían mensajes sesgados a sus hijos sobre la manera de comportarse ante la
comida, el hambre, el cuerpo y el peso. La forma que tiene una familia de
tratar las emociones implica otros tipos de mensajes: una adolescente puede
ver cómo sus padres; suprimen sus sentimientos o los manifiestan peleándose,
bebiendo, volviéndose huraños, etc. Si los padres no ofrecen a sus hijos un
espacio cómodo donde puedan expresar sus propias experiencias y emociones -
llorar, hablar, discutir-, la adolescente aprenderá a suprimir sus
sentimientos igual que hacen ellos. Otras adolescentes aprenden que deben
sacrificar algunos aspectos de sí mismas -su apetito, necesidades,
sentimientos y metas- para obtener apoyo, aceptación, atención y amor. De
estas adolescentes se acostumbra a decir que son ¨complacientes con la
gente¨; son aquellas que intentan congraciarse con todo el mundo, y en el
camino, se pierden a sí mismas.


Sin saberlo ni pretenderlo, los padres pueden favorecer una atmósfera que
vuelva a su hijo vulnerable al uso de la manipulación cuerpo-comida como
manera de enfrentarse a las situaciones. El desconocimiento es, en parte,
responsable del desarrollo y la continuación del trastorno de la
alimentación de la persona afectada.


- La cultura global en general envía, también, a las adolescentes el mensaje
de que se las valora y juzga por su cuerpo. Se las anima a compararse con
una versión retocada y realzada por ordenador de una mujer que coincide con
el estereotipo, prácticamente inalcanzable, del ideal femenino actual:
cuerpo de muchacho con caderas estrechas, brazos estilizados y estómago
plano, pechos grandes y una larga melena. La mayoría de las adolescentes
absorben estos mensajes culturales y comienzan a resentirse de la forma
natural de su cuerpo, un resentimiento que se acentúa cada vez más a medida
que llega la edad adulta.

Algunas personas no pueden reconocer lo que les ha sucedido porque no son
conscientes de una serie de tensiones que los afectan. En algunas personas
estos trastornos parecen disparados por el sentimiento de no reunir los
requisitos para ser el tipo de persona que la gente espera de ellas. Por eso
es probable que utilicen los trastornos de la alimentación para hacer frente
a los sentimientos que surgen de situaciones que no encuentran cómo
resolver, esa incapacidad de ser, de enfrentar sus problemas, de dejar la
dependencia de la opinión ajena y construir la propia pone "contra la espada
y la pared" a la persona, en estos casos la enfermedad puede ser una especie
de "tabla de salvación" para quien no puede determinarse, para quien tiene
un cuerpo, una mente y un espíritu, sin un yo fuerte que lo comande. Esa
ausencia de "control interno" es llenada cuando el afectado descubre un
comportamiento obsesivo compulsivo en un trastorno de la alimentación, que
le permite tener el control de algo, aunque ese algo tenga como meta final
la muerte. Buscan ser los mejores en eso de suicidarse lentamente porque es
lo único que les permite hacer algo por ellos mismos

Reportera L.

7.10.03

El Marido de V. también se anima a contarnos su experiencia: 

"Vivo con la persona que más quiero desde hace cuatro años.
Durante ese tiempo, a veces imperceptible y a veces negra, una sombra se
ha cernido sobre mí, sobre nosotros: "aquí hay algo que no está bien". No era nada concreto, ni si quiera tenía palabras, sólo era una sombra.
La alimentación de mi pareja me preocupaba. No me parecía normal que
pudiera comer tanto y estuviera tan delgada. A veces le comenté algo pero no era un tema que le hiciera sentir cómoda... y yo tampoco sumé dos y dos.
Un día, sin saber porqué, lo supe. Empecé a buscar, a leer, y descubrí que la sombra tenía nombre: Bulimia.
A partir de ese momento pasé por muchas etapas primero el ansia de saber, luego el enfado (no confía en mí), luego el miedo (no puede seguir así mucho), y así una docena de estados de ánimo distintos.
Al final decidí que yo estaba con ella en todo y que le demostraría que estaba a su lado. No le dije nada, hubiera sido peor, pero intenté que
viera que estaba allí para todo. Fuera lo que fuese. Al cabo de unas semanas me
lo contó. No dije nada. Sólo la abracé y la dejé hablar.
Desde entonces hemos estado mejor que nunca. Ya no hay sombra. Hay dificultades, claro, pero estamos juntos en esto y acabaremos venciendo. No tengáis miedo. Sobre todo, aunque no os queráis, dejaos querer. Buscad
a alguien y pedir ayuda. Es una sombra muy negra para poder deshacerla con una sola linterna."
Gracias Marido de V., espero que seais muy felices y me ha encantado tener la experiencia de una persona que lo ve desde fuera. Un abrazo.

6.10.03

V. me manda esto y yo agradecida le digo que mil veces me he sentido como ella: 

Hola,
tengo 29 años, hace diez que padezco bulimia nerviosa, aunque creo que mi
mala relación con la comida ha sido desde siempre. Hace cuatro meses pude
contarle mi "secreto" a mi marido y, desde entonces, no he vuelto a vomitar
y he normalizado mi alimentación por completo. Estoy en tratamiento
farmacológico y psicológico, estoy en manos de una endocrina y de una
ginecóloga. Me vió un cardiólogo. Vamos, que he ido a más médicos en estos
últimos meses que en toda mi vida!. Estoy sana y en mi peso, gracias a que
nunca me he visto gorda, ahora que he ganado cinco kilos me encuentro mucho
mejor. Me gusto más que antes y tengo un tipo bastante bonito. Además, soy
deportista, eso ayuda a tener músculos y formas bonitas.
Al cesar los vómitos aparecieron con fuerza dos monstruos: la ansiedad (en
forma de cuatro ataques de pánico que no olvidaré mientras viva) y la
depresión.
Tengo un trabajo de bastante responsabilidad, de modo que os podeis imaginar
la presión que soporto para sobrellevar esto sin que se note demasiado. La
medicación me está ayudando muchísimo para normalizar un poco las crisis.
Es curioso, porque ahora mismo mi problema no es la comida. Al dejar de
vomitar, al normalizar mi relación con la comida y mi alimentación, al
tratar bien mi cuerpo, han aflorado los síntomas que estaban detrás de todo
ello. Depresión, ansiedad.
Poco a poco, lo estoy superando. Las estoy pasando p**** , pero con amor y
humor de todo se sale.
Una observación: en la mayoría de foros, etc.. la edad de las chicas que
hablan de este problema es bastante inferior a la treintena. Me siento un
poco "sola" en ese sentido, pues obviamente yo no soy una adolescente y me
resulta difícil encontrar gente de mi edad con quien compartir esto
"virtualmente".
Gracias por todo.


Yo también he sentido que era algo prohibido para mi que no soy adolescente... gracias V.

1.10.03

L. manda muchas cosas así que poco a poco las ire poniendo. (Gracias) 

Los siguientes consejos fueron convertidos en generales para hombre y mujer
sin cambiarles su contenido o recomendaciones.


1. Cuando te miras al espejo, asegúrate de percibir qué es lo que te gusta
de tu apariencia, y recuérdatelo. Hacer esto te puede llevar cierto tiempo y
algo de práctica.


2. Cuando te descubras convertido en una persona que critica con fuerza lo
que ve en el espejo, fuérzate a verte al revés. Y di con firmeza: Eres mi
cuerpo y me gustas.


3. Rómpe el hábito de comparar tu apariencia con la de los demás.


4.No cuestiones o critiques la apariencia de otras personas.


5. Aprende a vertirte cómodamente, antes que a la moda.


6. Cuando conozcas a alguien céntrate en algo concreto, al margen de tu
apariencia. Esfuérzate por ser una persona interesante, atenta, ingeniosa,
empática y que sabe escuchar.


7. Preste atención al modo como los medios de comunicación de masas
presentan a los hombres y a las mujeres que influyen en tu propia imagen.
Huye de aquellos medios de comunicación que te hacen sentir mal con tu
cuerpo y tu aspecto.


8. Elogia a tus amigos y amigas por otras razones que no sean su apariencia
física.


9. Aprende a valorarte por otras cosas al margen de la apariencia. Guarda
memoria de tus éxitos y recuérdatelos a menudo.


10. Desarrolla otros intereses al margen de tu apariencia. Céntrate en
habilidades o actividades que no tengan nada que ver con tu apariencia

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